Declan T. Chard,Diagnosing Multiple Sclerosis, Neurology, 105, 6, (2025).
¿Por qué?
La esclerosis múltiple (EM) Es la enfermedad inflamatoria y neurodegenerativa crónica más prevalente del SNC. Se manifiesta con una amplia variedad de síntomas neurológicos.
La RM es esencial en la primera presentación clínica por su alta sensibilidad.La especificidad diagnóstica sigue siendo problemática ya que hasta un 20% de diagnósticos erróneos en la práctica real. Se han propuesto diferentes biomarcadores de imagen para mejorar la precisión diagnóstica. Entre ellos destacan las lesiones con borde paramagnético (PRLs), que son altamente específicas para EM (>90%). Detectables de forma no invasiva mediante RM basada en susceptibilidad magnética.Histológicamente corresponden a lesiones crónicas activas, con inflamación persistente y depósito de hierro en microglía.
Los PRLs se detectan en 50% de los pacientes con EM. Estudios previos incluyeron pacientes con diagnóstico ya establecido y larga evolución (6.5–12 años), lo que limita la interpretación de su valor diagnóstico temprano.
Los estudios recientes muestran PRLs en fases iniciales como en síndrome clínicamente aislado, EM pediátrica y síndrome radiológicamente aislado el objetivo del estudioes evaluar la prevalencia y valor diagnóstico de PRLs en el momento de la primera consulta en centros especializados, es decir, en etapas tempranas y en pacientes en proceso de diagnóstico de EM.
¿Qué hicieron?
Este estudio forma parte del proyecto piloto CAVS-MS y reclutó pacientes entre 2018 y 2020 con sospecha clínica o radiológica de esclerosis múltiple (EM), de entre 18 y 65 años, con lesiones T2 hiperintensas en la RM cerebral.
Se analizaron 78 participantes con sospecha de esclerosis múltiple (EM), de los cuales 37 cumplieron los criterios de McDonald 2017 y 41 recibieron un diagnóstico alternativo. La edad promedio fue de 45 años y el 71 % eran mujeres. Se identificaron lesiones con borde paramagnético (PRL) en 36 pacientes (32 con EM y 4 sin EM), siendo más comunes en aquellos con diagnóstico confirmado. En total, se contaron 124 PRLs, con una mediana de 3 por paciente.
Los análisis mostraron que una duración más corta desde el inicio de los síntomas se asoció con una mayor probabilidad de presentar PRLs en pacientes con EM. No se encontró relación significativa entre la presencia de PRLs y la edad. En cuanto al rendimiento diagnóstico, tener al menos una PRL (≥1 PRL) mostró una sensibilidad del 86 % y especificidad del 90 %, con un valor predictivo positivo del 89 % y negativo del 88 %. Usar un umbral más estricto (≥2 PRLs) aumentó la especificidad al 95 %, pero redujo la sensibilidad al 59 %. Estos resultados respaldan el valor diagnóstico de las PRLs como biomarcador de EM, similar al rendimiento de los criterios de diseminación en espacio y tiempo en la resonancia magnética.
¿Qué aporta?
Se encontró una prevalencia significativamente mayor de PRLs en pacientes con diagnóstico confirmado de EM (86 %) comparado con estudios previos.
Estas lesiones fueron detectadas mediante una técnica de resonancia 3D-EPI con buena factibilidad clínica y alta concordancia entre evaluadores.
A pesar de limitaciones como la población que fue predominantemente remitente-recurrente, este estudio respalda el uso de las PRLs como un biomarcador de imagen robusto y reproducible para el diagnóstico temprano de EM. Se requieren futuros estudios prospectivos para validar estos hallazgos y explorar su utilidad en formas progresivas y poblaciones más amplias.

